PRESENTACIÓN DE LA TRILOGÍA DEL PADRE BÁEZ EN EL CLUB LA PRENSA “EL DIA”

 


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Tamarant 26/01/06

Ayer, día 25, en el Club La Prensa del periódico El Día, se produjo la presentación de la trilogía “Alma Guanche”, “Cuerpo Guanche” y “Espiritu Guanche” de D. Fernando Báez Santana.
    Maravillosamente iba acompañado del periodista y escritor  D. Francisco Díaz y del Padre de la Independencia Canaria, abogado, escritor, y lider del CNC, entre otros, D. Antonio Cubillo Ferreira.

   La primera intervención fue a cargo de D. Antonio Cubillo, que habló de la importancia de la organización eclesiástica, a la hora de hacer prevalecer los derechos inalienables de libertad e independencia de un pueblo, nuestro pueblo canario.
   Destacó la labor del cura Hidalgo en Méjico, que también era cura, pero antes que cura era un patriota mejicano, y por este motivo, luchó valientemente contra el colonialismo español logrando su independencia en el siglo XIX, aunque no consiguió verla.
   Habló también de la labor de enseñanza en torno a la naturaleza y del yoga (el padre Báez es swami, “maestro”), adiestrando a los jóvenes canarios, que de esta manera se alejan de los vicios, introducidos con mayor énfasis por un colonialismo, que desea mantener a raya y apartados del pensamiento político y cultural, a los jóvenes canarios. De esta manera, se consigue mantener el status colonizador y expoliador que este estado opresor sostiene.
   La segunda intervención la realizó D. Francisco Díaz, este periodista realzó el trabajo de campo, llevado de la mano del padre Báez con los jovenes canarios, haciéndoles pensar, y aplicando en ciertas situaciones un aprendizaje por descubrimiento. Báez, consigue incluirlos y estimularlos en la filosofía, uniendo la naturaleza con los antepasados y haciéndolos razonar. Explicó como sus discípulos, llegaron a la conclusión de que debían arrancar los pinos gallegos, que los gallegos valga la redundancia, no quieren para ellos, prefiriendo los eucaliptos.
   D. Francisco comenzó también a señalar la dilatada carrera de Báez, “lleva tres parroquias, investigador, escritor, participa en varios programas de radio y televisión, el único Doctor de Historia de la Iglesia en el Archipiélago, profesor de yoga (swami) y un largo etcétera. Destacó además en él, unas cualidades paranormales, que aplicando el yoga, conseguía ayudar a personas desahuciadas por los propios médicos, llenándolos de vida, y en ocasiones, curándolos de una enfermedad que en principio se había diagnosticado como incurable”.
    Y D. Francisco Díaz continuaba: “piloto de motos, de helicópteros, hombre comprometido con el pueblo, que no sabe decir que no, aunque a veces, esto lo comprometa. Persona trabajadora, luchadora y positiva”. “Su parroquia siempre está llena”, (y esto lo ha comprobado quien esto escribe, un día de lluvia que fui a visitarle, su iglesia estaba medio llena, y eso que hacía mal tiempo) “es un trotamundos, hombre que lo da todo por los demás y viste muy a menudo de amarillo, porque este color simboliza la espiritualidad, como lo hacen los monjes orientales”.

   Finalizó comentando los distintos cursos y masters en arqueología, y que muchas veces, gracias a su instinto, descubre nuevos yacimientos caminándose las montañas y barrancos, disfrutando, observando, analizando y descubriendo, eso si, sin expoliar, porque todo lo deja tal y como se lo encuentra.
   Y por fin, habló el padre Báez, que ganas tenía de oír su voz, voz suave pero constante, voz libre y resuelta, voz que habla por y para el pueblo. Pero antes de pronunciar palabra, desplegó nuestra bandera nacional canaria, la bandera de la libertad, de la independencia. Su padre estaba presente, la había creado en Argel, en 1964, allí estaba su creación, con sus siete estrellas verdes. Su padre D. Antonio Cubillo y los

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Los tres libros forman la bandera canaria.

demás allí presentes, aplaudimos la idea del padre Báez, aplaudimos el despliegue de nuestra bandera nacional, y todos sin excepción irradiamos una sonrisa de oreja a oreja sintiéndonos orgullosos del momento vivido.
   Su primera intervención fue para dar su pesar por la perdida del edificio del obispado: “Cuando en Canarias se pierde algo, todos los canarios perdemos. Cuando en Canarias se gana algo, todos los canarios ganamos. Por eso, jamás en mi vida, he hecho pleito alguno entre hermanos. La alegría de ustedes, es mi alegría y la desgracia, es mi pesar”.
   D. Fernando Báez, revivió sus momentos ante el tribunal de historia, al defender su tesis sobre la conquista en Perú, le dijeron: “¡Si!, usted cuenta la historia desde aquí, pero como verían la historia los indios desde allá”. Se decidió, entonces, a contar la historia de su pueblo, tal como la vivieron sus antepasados, tal como la describen cien guanches desde el Tagoror Rojo, en su libro “Alma Guanche”.
   Según él, lo que quiere transmitir: “es hacia nuestro presente, pero más pensando en el futuro, estos rasgos de nuestra personalidad e idiosincrasia. Y más ahora, que peligra tanto, ante tanta mundialización, globalización e inmigración.


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Firmando libros

   Tres, según Báez, para escribir esta trilogía, fueron sus puntos de apoyo. Para Alma Guanche, una reliquia, el Tagoror Rojo. En Cuerpo Guanche, su apoyo fue un guaye de Tenerife, el Capitán Guayonja. Y el tercer apoyo, al escribir Espíritu Guanche, fue su admirado San Agustín, un canario-bereber. Agustín de Hipona, que provenía de los Canarii. El hombre más grande que ha dado la iglesia, superando incluso a su maestro, San Ambrosio. De hecho, tan grande es su admiración que todas las ganancias que hagan sus libros en Tenerife, las entregará para hacer una futura estatua en Tegueste de este admirado santo.

   En sus libros, el padre Báez, pretende conseguir que dejemos atrás ese sentimiento de inferioridad que nos consume después de tantos años de conquista. Elevar nuestra autoestima y autovaloración, y por supuesto, que sepamos sentir, pensar, filosofar y razonar, que nos unamos todos, canarios unidos formando una fuerte e infranqueable piña. En palabras de Tijandarte, uno de los guanches que hablan en el Tagoror Rojo, en el año 1409: “...No debemos dividirnos. Sea nuestra política: la unión. Así seremos eficaces. No les dejaremos avanzar. Determinémonos todos en esto. Si vienen a competir, que encuentren a un pueblo unido en una misma estrategia...”
   D. Fernando Báez, hombre del pueblo y para el pueblo, vuelve a dejarnos una gran piedra que deja caer en el agua, para que nosotros, las ondas que ha formado esa piedra de información valiosa, la transmitamos a más personas. Consiguiendo, de una vez por todas, el que creamos que nuestro pueblo puede ser libre, que es cuestión de creer y luchar por ello, sin miedo, aunque con valor. Luchemos por lo nuestro, por lo que nos pertenece por derecho propio. Creer es poder. Sigamos la lectura de estas páginas y sumergámonos en nuestra historia grandiosa, hay que leer entrelíneas, y ver, que si una vez, fuimos un pueblo libre, podemos volver a conseguirlo.
   Por cierto, el padre Báez prepara ya su próximo libro, ya está en la imprenta “La cabra y el guanche”. Así, que hacer los deberes, a leer la maravillosa obra de este hombre espléndido que tenemos entre nosotros, para seguir aprendiendo de nuestra historia.

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Faita 2.006