MI PATRIA

   Si el sol que primero vi
fue el de mi Patria, en Nivaria,
¿qué quiere España de mi?...
   Yo olvidar donde nací,
por la madrastra arbitraria?

¿Quién, que en las Afortunadas,
     por su fortuna, naciera,
viéndolas pobres, diezmadas,
de otro pueblo esclavizadas,
   su libertad no quisiera?

Yo, que a mi Patria venero,
  yo que venero su historia
desde los cantos de Homero,
¡antes que a España, prefiero
de mis guanches la memoria!

Cuando mis montes paseo
y sus campiñas contemplo,
  me parece que los veo
y se aumenta en mí el deseo
de imitar su digno ejemplo.

  ¡Noble raza! Si caíste
 ante tus conquistadores,
  ante la historia subiste;
que hasta en la muerte supiste
 despreciar a los invasores.

¡Ay mi guanche! Yo te admiro
   cual fanático a su Dios;
 cual tú, yo también suspiro
  por aquel suelo querido
  que inmortalizó tu adiós.

  La injusticia se cebó
contra tu altiva inocencia
  y ni el crimen reprobó.
¡Horda odiosa y sin conciencia
  que la patria nos robó!

¡Dichoso tú! Con la muerte
por no soportar vil yugo,
fin deparaste a tu suerte.
sucumbiste ante el más fuerte
sin pactar con tu verdugo.

   Siendo tu hermano, poseo
tu misma sangre en las venas,
  triste cual tú, esclava veo
 mi Patria, y tarde preveo
 desaparecer sus cadenas.

   Y siendo tú, Patria mía,
de aquellos bravos la madre,
  ¿son tus hijos los del día?
   Siendo esclava todavía,
¿no hay quien tu yugo taladre?

¿Es que la sangre de aquéllos
  en la de éstos se extinguió
   y el amor a ti con ellos?
¿No vendrán nuevos destellos?
  ¿La dignidad se perdió?

 Ten esperanza en la vida
mientras lloras tu orfandad
  entre cadenas sumida.
¡Ten valor madre querida,
que el progreso es Libertad!

 Y si hasta hoy no miraron
  tus hijos tu humillación,
y ¡madre! a otra llamaron,
no es que de ti se olvidaron:
  ¡fue la infame coacción!

  ¿Es mi mente que me engaña,
 o es del progreso el ensanche?...
     Yo siento la misma saña
     contra la invasora España
que abrigó en su pecho el guanche.

Secundino Delgado.