MI TIERRA
No me canso de cantar mi tierra.
De cantar, con amor,
sus bellezas eternas:
las que vieron mis ojos de niño
y hoy me ofrecen imágenes nuevas.
La arrogante altivez de sus montes.
El color encendido del cielo
en el ancho horizonte.
La pereza del mar en la arena dorada,
cuando el sol se dispone
a avivar el rescoldo de su hoguera apagada.
El verde rutilante de las vegas.
El platanal geométrico,
con aromas de tierra mojada.
El discurrir gozoso,
por húmedas acequias,
del agua plateada.
El silencio inefable del campo
en la fresca mañana.
No me canso de cantar mi tierra.
De cantar, con fervor,
sus bellezas eternas.
Francisco Rodríguez Batllori