SONETO A WYLER
Mirada de reptil, cuerpo de enano,
instinto de chacal, alma de cieno,
hipócrita, cobarde, vil y obsceno
como el más asqueroso cuadro humano.
Azote un tiempo del país cubano,
a todo noble sentimiento ajeno,
hasta el mismo Satán convierte en bueno
esa excrecencia del linaje humano.
Ruinas, desolación, hambre y miseria,
las obras son que a ejecutar se atreve
ese horrible montón de vil materia.
¡Y a un monstruo tal, con intención aleve,
el Gobierno de Cuba encarga Iberia
al acabar el siglo diez y nueve!
Nicolás Estévanez y Murphy
*(Soneto escrito sobre 1900. El general Weyler, militar y político godo, fue conocido como el carnicero Weyler o el tigre de manigua, por la represión llevada en Cuba a partir de 1896. Sin motivo alguno, sino por su odio cruel y acérrimo, metió en prisión al padre del nacionalismo canario, Secundino Delgado. Hoy tiene en Tenerife, una plaza con su nombre. Hasta cuando tendremos que tragar estas y otras tropelías).