OBRA NUEVA DE CRUZ CABALLERO “GRAN CANARIA EN EL PRIMER LUSTRO TURÍSTICO DEL SIGLO XXI”

(Pulsa para ampliar) De izquierda a derecha: D. Jorge Alberto Liria, D. Lorenzo Olarte Cullen, D. Antonio Cruz Caballero y D. Amado Moreno.
|
Tamarant 08/02/06
Ayer, a las 20:30 de la noche, se presentaba en el Club Prensa Canaria, la obra nueva de D. Antonio Cruz Caballero “Gran Canaria en el primer lustro turístico del siglo XXI”, en este acto de presentación, lo acompañaban personajes relevantes como el político D. Lorenzo Olarte Cullen, el subdirector de La Provincia, D. Amado Moreno y el director ejecutivo de Anroart Ediciones, D. Jorge Alberto Liria.
El señor Amado Moreno, que moderaría más tarde el coloquio, tomó la palabra, enumerando profesionalmente quien era Cruz Caballero:
|
“fue director gerente del Patronato de Turismo, Miembro fundador de la asociación española de expertos científicos en Turismo, Director general de Justicia e Interior,…”
El segundo ponente D. Jorge Alberto Liria, dio mucha importancia al turismo, que no se entendería sin él, el progreso y desarrollo que disfrutamos en este momento, y que a pesar de todos los aspectos positivos, habían algunos puntos o sombras negativas:
“La primera, la social; durante décadas ha soportado un desprecio social hacia quienes han trabajado desde la base, para que esta industria sea posible. La segunda, el medioambiente. La tercera, la excesiva dependencia del sector.”
Y en medio de su exposición lanzó al aire una pregunta refiriéndose a la posición del turismo: ¿Pero donde ocupará, durante muchas más décadas ese motor irremplazable?
“No argumentaré esta noche cuales son estas alternativas, porque el autor, ya se ha encargado de explicarlas de forma excelente en este libro”.
Es curiosa esta afirmación, porque muchas de las preguntas que le hicieron sobre posibles alternativas para mantener al turista que visita Gran Canaria, no las supo, y en algunos casos, dijo que no podía contestar. El remate final en boca de D. Jorge Alberto, fue: “Nunca habíamos alcanzado los niveles de desarrollo y bienestar de los que disfrutamos, es cierto, que existen bolsas de pobreza, pero no es menos cierto, que son las menores alcanzadas”. La primera parte no lo puedo discutir si se refiere a su familia y a él mismo, pero la segunda parte,… ¿es que acaso no sabe que somos la comunidad autónoma con mayor tasa de paro?, que ya en nuestras “islas menores”, (como decían en la mesa, en referencia a Fuerteventura y Lanzarote) solo queda una población del veinte por ciento autóctona, indígena, canarios, o como quieran llamarnos.
|
Tomó entonces la palabra D. Lorenzo Olarte, diciendo para romper un poco el hielo, que lo único malo que había en la obra, era su prólogo.
Cometió la imprudencia al invitar a Cruz Caballero, mandar por correo urgente su libro, a esas autoridades turísticas que allí no se encontraban. Más tarde, tuvo que corregir su error, ya que en la sala se encontraba el consejero de Turismo, Sr. Cardona. Habló de que la asignatura de turismo, no es una de las que se está superando con éxito, porque Tenerife superaba a Gran Canaria en un millón de visitantes y “eso debe de
|

(Pulsa para ampliar)
|
|
producir una reacción por parte de los poderes públicos”.
No dudo de la valía de este político en muchas cuestiones, solo que me parece desacertado este comentario, ya que volvemos como siempre, al fomento del famoso pleito insular, de quien es mejor, o quien se lleva más dinero. ¡Trabajen en conjunto!, ¡si!, unidos, no para una isla, sino para todo el archipiélago. De una vez por todas, pasemos del partidismo a la unión, y que no existan islas menores, porque son todas únicas, imprescindibles y mayores.
Olarte recordaba sus primeras campañas promociónales con Cruz Caballero, cuando mandaban a seguir a los mallorquines, a ver como promocionaban su isla, demostrando con este hecho, que en aquella época si hoy estamos como estamos, es por la improvisación, el aprender sobre la marcha y en muchos casos, dar palos de ciego.
Al fin, fue el turno del autor del libro, el Sr. Antonio Cruz Caballero, que consideraba su libro, a la vez que histórico, analizador de la situación actual o de transición que vive el turismo. Analizando la oferta turística actual, de internacionalización, la moratoria, las inversiones de la R.I.C. (muy crítico con estas inversiones que consideró especulativas), las consecuencias del 11-S, etc., en definitiva, las causas que han llevado al estancamiento actual. También habló del aumento del cemento y de que el norte de Gran Canaria necesitaba también desarrollo turístico.
En el coloquio, que nunca fue tal, ya que cada pregunta, aunque con la mejor intención, no fue nunca contestada concisamente, mejor dicho, nunca fueron contestadas bajo mi punto de vista, ni el de algunas personas allí presentes.
Comencé yo, preguntando, sobre todo por lo último que se había dicho, en relación sobre el crecimiento del Norte de la isla, en el que todavía hoy, hay un predominio de la agricultura. |

(Pulsa para ampliar)
Sr Cardona con algunos asistentes.
|
Por favor, su nombre, me apostillaba D. Amado Moreno, aunque él comenzó el evento sin presentarse, porque consideró que todos los de la sala ya lo conocían: Contesté: mi nombre es Pedro Brissón, y pregunté: “Al hilo de lo que antes se decía, sobre el aumento del cemento y de la disminución de extranjeros o visitantes, ¿cree usted que es bueno para el turismo que se siga recalificando terreno rústico para convertirlo en urbano, y así seguir edificando y aumentar ese cemento?”. Respuesta: “No puedo contestarle a eso… Hay que tener una oferta complementaria a la actual, como el golf, surfing,…, hay que pensar que el turismo de Marruecos está creciendo…, |
No se han preocupado de mejorar la oferta alojativa…, etc., etc.… no se si me he extendido demasiado y si he contestado a su pregunta.”
Evidentemente no me contestó, ni a mí, ni al Sr. Fernando Ruiz Castro, que le preguntó si debía mantener su negocio en la situación actual, esperar o cerrar. Después de una extensa respuesta, le increpó: “No me ha contestado a nada.” Y aquí terció el moderador, pidiendo que las preguntas fueran concisas y cortas al igual que las respuestas y anunciando al Sr. Cardona, como persona capaz de responder a las cuestiones hasta entonces abordadas.
El Sr. Consejero de Turismo, dijo que su deber allí, era el de escuchar, y que sobre los temas que se habían aportado sobre la mesa, había que lanzar un mensaje de optimismo y que la solución está “en nosotros mismos”. Estamos ante momentos de cambio en el sector turístico…, el turismo nos sacó de la pobreza…, apuesto por la renovación de la planta alojativa… Vamos que no resolvió nada de lo que se había preguntado, aunque sus palabras hicieron un bonito relleno en el acto y sirvió para hacer campaña política: “Como consejero de turismo, considero una obligación el estar esta noche aquí,… y no hace falta que se me envíe el libro por correo ya que lo recojo yo en persona” (refiriéndose a las palabras de Olarte).
El libro, desde luego, es una aportación histórica de nuestro recorrido turístico y a la vez, desastroso, en lo que se refiere a la masificación de la construcción, rompiendo con lo que los turistas de calidad venían a ver, el paisaje idílico de nuestras islas. De hecho, creo que es bueno leerlo y analizarlo, para que aprendamos de los errores cometidos, y de esta manera, cambiar, e intentar mejorar este presente especulativo. Un libro, que como se dijo en la presentación debería estar en todas las bibliotecas, en eso, estoy de acuerdo.
Faita 2.006 |