UNA NUEVA REVOLUCIÓN
Es cierto que nunca llueve a gusto de todos, incluye esto a todos los nacionalistas e independentistas. Pero una cosa es cierta, no tenemos el sentido de la unidad, seguimos con ataques internos que no hacen otra cosa que dañar nuestra imagen. Una imagen de que lo que planteamos no es serio: la unidad de nuestro territorio bajo la bandera de las siete estrellas verdes, símbolo de la lucha por nuestra independencia. Desde aquí invito a todos los patriotas que deseamos nuestra tierra libre, que acabemos con antiguas rencillas o que por lo menos no las hagamos públicas, porque solo deteriora nuestro ideal de movimiento serio de liberación. UNIDAD, UNIDAD, UNIDAD. Todos juntos bajo una misma bandera, todos de manos bajo una misma visión. Hay que acabar con la falsa imagen de utopía que nuestros enemigos abanderan. Ellos saben muy bien la lección del divide y vencerás. Y si no es verdad lo que planteo, como es posible que todavía exista ese famoso pleito insular entre dos provincias hermanas. Mantenemos en carnavales esa falta de pudor para seguir insultando al hermano de enfrente, cuando realmente debemos insultar a las marionetas que nos gobiernan, (ya se que prácticamente lo hacemos más por tradición, que por un sentir general, pero hay ignorantes que se lo toman en serio). Cantemos entonces, a esos políticos títeres del estado español que venden la palabra canariedad muy cara. Acabemos hermanos patriotas con estas luchas de intereses partidistas entre nosotros. Demos fin, o como mínimo, apartemos en una tregua ilimitada nuestros problemas personales con otros patriotas hasta que consigamos nuestro objetivo: la liberación de nuestro archipiélago del yugo invasor. Solo la unión de un mismo ideal nos puede hacer fuertes y hacer que nos levantemos con menor esfuerzo ante la adversidad que se nos presente.
Alcemos la voz al igual que nuestros ancestros gritaban al comenzar la lucha: FAITA, FAITA! (vamos, vamos) (valor, valor).
Faita 2.005