SER CANARIO

Mi chiquitita nietita
dibujó un robusto drago
con un tronco fuerte y grueso
y más de cuarenta brazos.

En los brazos pintó el nido
de un amarillo canario
y en el tronco, bien bajito,
pintó, despierto, un lagarto.

De blanco, azul y amarillo
dibujó una gran bandera
y, en el centro bien brillante
las siete verdes estrellas.

Cantaba el lindo canario
una bonita folía
y el lagarto sonreía
al oír lo que decía:

No reniegues de tu raza,
ser canario es un orgullo;
lleva tu frente bien alta
y defiende lo que es tuyo.

Un calandro que escuchaba
desde un cercano trigal
con el canario amarillo
quiso en sentires porfiar:

Soy de aquí y soy del mundo,
quiero el amor y la paz.
Ser canario es un orgullo
rebosante de bondad.

Francisco Tarajano
Publicado en: El Independiente de Canarias.