¡QUE FALSEDAD!

“Todos nos moriremos”,
linda verdad,
“La muerte todo iguala”,
dicho falaz.
Miren ustedes
cómo reciben honras
papas y reyes.

Cuando se muere un pobre
lloran sus hijos,
lo velan por un día
veinte vecinos.
Si fue buen hombre,
sólo voces piadosas
dicen su nombre.

Ricos, papas y reyes
también se mueren,
pero los falsifican
radios y teles.
Nada ni nadie
falsifica las señas
de un santo padre.

Ya se murió Juan Pablo
murió Rainero.
Millones de personas
van al entierro…
No son iguales
a los que se murieron
en pobres catres.

Todos nos moriremos,
pura verdad.
La muerte todo iguala,
¡que falsedad!
Hasta asesinos
a los ricos entierros
han asistido.

Francisco Tarajano
Publicada en: El Independiente de Canarias.
28 de abril de 2005