INGENIO Y TALENTO
¿Para qué un ingenio engendra
elevados pensamientos
si jarros de hambre echa
a la sed de los sedientos?
¿Si después baja y se alquila
y se vuelve vil logrero,
si en alma cizañas cría
y echa por boca venenos?
¿Para qué sirve el talento
Si no alumbra a los demás,
si no es siempre libro abierto
y manantial de moral?
Vale más ser modesto
que el modesto aparentar,
vale más mano de obrero
que vara de capataz.
Vale ser por siempre espejo
y crisol de honestidad,
vale hacer surcos señeros
al fecundo y dulce amar.
Que amar es florir la vida,
que odiar es pudrir el tiempo;
odiar, como el cardo, pica;
amar es de Dios reflejo.
Y ama el que siembre la paz
y labra el bien de los pueblos,
y el que para los demás
cultiva ingenio y talento.
Francisco Tarajano
Publicada en: El Independiente de Canarias.
28 de julio de 2005
(También aparece publicada en: Barranco arriba, 1989)