CUENTOS Y FÁBULAS

 

Y el niño le dijo al padre:
¿Por qué se queman los montes?
¿Por qué se amargan los mares?
¿Por qué se matan los hombres?

¿Por qué lloran tantas madres?
¿Por qué penan tantos pobres?
¿Por qué los gritos del hambre
los callan brutos cañones?

Y el padre le dijo al niño:
Porque los hombres son malos
y con sus odios y vicios
siembran muertos y quebrantos.

Y el niño le dijo al padre:
Pues, si la gente es tan mala,
a mi entonces no me vale
ni los cuentos ni las fábulas

que nos hablan de animales
de princesitas y hadas
y no de evas y adanes
que pudren sanas manzanas.

Y el padre le dijo al niño:
Pero hay madres muy buenas,
pero hay muy buenos hijos
que hacen la vida bella.

Y hay nietas que son estrellas
y hay abuelos que son soles
que convierten las tinieblas
en alegres resplandores.

Y el niño le dijo al padre:
Pues entonces, pues entonces,
¿de dónde, demonios, sale
la perfidia de los hombres?

Francisco Tarajano
Publicada en: El Independiente de Canarias
5 de mayo de 2005