CELEBRACIÓN CANARIA DE LA FIESTA DEL ÁRBOL
Amados hermanos, el próximo día 21 de mayo es un día especial para muchos de
nosotros, en ese día la Diosa-Madre Chaxiraxi posiblemente permitirá el que
nos podamos congregar en su nombre.
Ese día, es un día doblemente significativo para los miembros de la Iglesia
del Pueblo Guanche, y posiblemente, lo es también para nuestros hermanos los
que no compartiendo o no asumiendo aún el mensaje de Nuestra Madre Celestial
Chaxiraxi, nos arropan con su presencia y con sus muestras de cariño.
En ese día 21 n Tanit, (21 de junio) la Iglesia del Pueblo Guanche celebra la
festividad de la Deidad Chayuga, la cual por designio de la Diosa-Madre
Chaxiraxi cuida de la Vegetación en general, y especialmente de los bosques,
los árboles y las plantas sagradas, y de manera muy concreta al Pino, el
Drago, el Aceviño y la Palmera, los cuales veneramos y respetamos como
criaturas dotadas de vida por la Diosa-Madre Chaxiraxi.
Somos herederos del amor que nuestros antepasados profesaban a la Madre-Tierra y
a todos los seres vivientes, ese amor a la tierra pervive en nosotros, en
nuestros espíritus y en nuestros genes, por ello asumimos que no vivimos en la
Naturaleza; Nosotros Somos la Naturaleza.
Desde el principio de los tiempos la Diosa de la Naturaleza Chayuga vivifica la
tierra en todo el Planeta y bullen en su interior semillas, espigas y brotes.
El mes de Tanit es el momento de la Fiesta del Árbol por excelencia, aunque
poco a poco nos han inducido a olvidar su origen.
La influencia de otras confesiones han hecho derivar los antiguos ritos en un
alarde de sincretismo hasta la fiesta de la invención de dos maderos cruzados,
en la que el árbol pasó a ser una cruz a la que se envuelve de flores y ramas.
Pero aún así, en nuestra cultura y tradiciones sobrevive en nuestro tiempo el
Árbol ritual en el Pino, el Drago, la Palmera y el Aceviño.
Ese día también estamos de fiesta porque vamos a recibir en el seno de la
Diosa-Madre Chaxiraxi mediante la Iglesia del Pueblo Guanche a varios hermanos
nuestros que impulsados por sus espíritus sienten la necesidad de acercarse a
nuestras raíces para comulgar con los espíritus de nuestros ancestros,
asumiendo nuestros ancestrales nombres como señas de identidad diferente y
diferenciada, rehuyendo así por lo menos espiritualmente el etiquetado
impuesto a nuestras personas por un sistema avasallador, castrador de la
personalidad y onuvulante, imperante en Nuestra Patria durante un periodo
histórico que ya se nos antoja excesivamente alargado en el tiempo.
Recurriendo a un símil más o menos apropiado a la fiesta que conmemoramos,
podemos decir que tendremos la dicha de recibir en nuestra comunidad
espiritual a tiernos brotes que debemos cuidar y mimar para que puedan crecer
sanamente al amparo de los espíritus del aire, la luz y el agua,
manteniéndolos a salvo de las malas hierbas y la cizaña capaces de ahogar su
libre crecimiento, evitando que puedan ser cubiertos por enredaderas
estranguladoras de la libertad de los espíritus y de la personalidad
individual.
También recibiremos a tiernos arbolitos que están en pleno periodo de
desarrollo, éstos están sustentados por la Madre-Tierra, cuidemos de que los
vientos de la incuria, la desidia y la incomprensión, y muy especialmente que
el vendaval de determinados medios de comunicación creadores de mentes
unipensantes, no les azote doblegando sus jóvenes y tiernos troncos hacía
horizontes de sumisión que les incite a aceptar a una madrastra cautivadora y
engañosa en lugar de la madre amante y sacrificada, la que siempre lo da todo
a cambio de nada.
Y los árboles jóvenes dotados vitalidad, que derrochan energías dando
abundantes frutos en la medida en que sus troncos y ramas son continuamente
vivificados por los sagrados rayos de Magek, también estarán con nosotros en
esos momentos de jubilo, rogamos para que continúen fructificando, y no sean
engullidos por las zarzas y la maleza que brotan del tronco del árbol de la
incomprensión. Por el contrario, quedamos en la esperanza de que se
conviertan en sustento espiritual para futuras generaciones y ejemplo de
fecundidad en una tierra que continua mancillada por simientes foráneas
esparcidas para ahogar e impedir el crecimiento y desarrollo de la tabaiba, el
cardón, el verode, la ahulaga, la bencomia, la leñanol, la magarza, el
guaidil, el tomillo, y en general a toda la Vegetación natural de esta tierra
sagrada.
Y como no, también estaremos los árboles viejos, los que ya tenemos los
troncos ahuecados y las ramas resecas, los que ya producimos frutos escasos,
los que cuando producíamos frutos abundantes, fuimos cosechados y
administrados por mentes avariciosas que sólo deseaban los frutos olvidando
que teníamos espíritus, los mismos que hoy nos miran sin ver en nosotros otra
cosa que la leña que puedan sacar cuando nuestras raíces no puedan sustentar
nuestro tronco, o cuando un cambio de avatares les aconseje que seamos talados.
También queremos honrar el recuerdo de los espíritus de nuestros antepasados,
los que a no dudar, están con nosotros como siempre han estados desde el
principio de los tiempos, orientándonos y protegiéndonos de las travesuras
? casi siempre molestas y en ocasiones dolorosas ? de Guayota-Gabiot.
Todos, los hermanos que estén presentes y los muchos que estarán ausentes,
las Maguadas, Kankus y Amusnaus reciban un fraternal abrazo en la Diosa-Madre
Chaxiraxi.
Guaire Adarguma Anez? Ram n Yghasen.
Guadameñe.
Faykanato n Chinet, 16 n Tanit n 5º akano.