Tamarant 09/12/05
El pasado miércoles siete de diciembre, se presentaron los libros “Espíritu Guanche” y “Cuerpo Guanche” escritos por el sacerdote y licenciado en Historia de la Iglesia D. Fernando Báez Santana, libros con los que completa la trilogía inaugurada con “Alma Guanche”. Le arroparon en el acto, el profesor de Derecho Internacional Privado D. Manuel Pérez Rodríguez y el periodista radiofónico D. Paco Díaz. También participó el joven Ismael Quevedo Medina, quien posó para estos libros realizando posturas de yoga en escenarios naturales de Güi-Güi, San Andrés y la Aldea.
En la presentación “el padre Báez” (como cariñosamente se le conoce) relató lo que quería hacer llegar al lector. Libros que están cargados de filosofía, un regreso a nuestros orígenes que desea dar fuerzas al que lo lee. Sentirnos orgullosos de una raza que ya habitaban nuestras queridas islas, durante más de catorce siglos, antes de la conquista. Una civilización con sus costumbres y su cultura, en las cuales, hay muchas lagunas y puntos oscuros, pero que todavía se puede descubrir costumbres ascentrales, como las que reflejan estos libros, que son en su mayor parte de meditación. El primer libro es un estudio sobre la filosofía aborigen. El segundo es sobre la anatomía, expresión corporal y teología del cuerpo aborigen, contienen ambos fotos a todo color y de gran calidad. En la charla, también se habló de temas relacionados con la idiosincrasia de nuestra tierra, sus libros estaban expuestos sobre una gran mesa, y acompañándolos, estaba, nuestra bandera nacional con las siete estrellas verdes. En el acto, incluso se llegó a hacer referencia a D. Antonio Cubillo, como el padre del independentismo canario, merecida etiqueta que también apoyo. Para acabar este artículo me apetece dejar impreso un trozo de texto de “Cuerpo Guanche”que dice así: “Se trata de cimentar nuestra cultura, nuestra esencia, nuestra primera infancia, sí, es como volver a la cuna, al pecho materno. Es engancharnos al eslabón auténtico, retomar aquél latir, sentir, amar. Es, conectar con el árbol genealógico; encontrarnos con nuestra heráldica, nuestro escudo familiar: nuestro campo y armas, mar, montañas, sol y aire no contaminados. Es darnos las manos y sabernos descendientes directos. ¡Sacudámonos lo foráneo!”. Como veis, es un pequeño adelanto, para poder entender lo profundo y atípico de estos maravillosos libros. De lectura obligada los califico, por lo cual, los recomiendo. Para entender más sobre nuestro entorno, nosotros mismos y nuestra unidad, que debe cimentarse cada día más.
Faita 2.005 (con la colaboración de Santiago E.F.)