EN TORNO AL BARRANCO DE CHAMOCO O BADAJOZ
Guaire Adarguma Anez? Ram n Yghasen
El Barranco de Chamoco ? actualmente Barranco de Badajoz - en el Menceyato de
Güimar, es uno de los lugares más emblemáticos de la isla de Chinet
(Tenerife) y posiblemente de las Islas Canarias. Sus connotaciones
mágico-religiosas han despertado la curiosidad de canarios y de foráneos,
siendo objeto de estudios por parte de especialistas de varias disciplinas
científicas de todo el mundo.
Este singular paraje ha producido un buen número de leyendas entre las que cabe
destacar las siguientes:
Barranco de Chamoco
En 1912 dos trabajadores de una de las galerías de agua (mina) que se encuentra
en el Barranco de Badajoz, en concreto la más adentrada en el barranco, Izaña,
se encontraban desarrollando su trabajo cuando la pared en la que excavaban se
vino a bajo quedando al descubierto ante ellos una galería bastante amplia.
Vieron entonces tres seres completamente blancos.
La leyenda de la Niña de las Peras es una de las más populares y a la vez la
que ha sufrido más transformaciones a lo largo del tiempo. Según las
referencias encontradas podemos situar el inicio de los hechos entre 1890 y
1910. Unos padres enviaron a su hija al Barranco en busca de fruta pero la
niña desapareció. Es de suponer que la zona fue minuciosamente rastreada por
los vecinos del lugar sin embargo la niña no apareció. Al menos no en
aquellos años. La niña regresó a su casa varias décadas más tarde, sin
embargo para ella apenas habían pasado unas horas y cuando lo hizo seguía
manteniendo el mismo aspecto que tenía el día en que desapareció.
Incluso se afirma que las SS de Hitler (en concreto el departamento de
arqueología germánica) estuvieron realizando investigaciones en el Barranco
de Chamoco. Por otra parte, existen innumerables fotografías realizadas en el
barranco de objetos y figuras extrañas, algunas de ellas por fotógrafos
profesionales nada sospechosos de esoteristas, quien estas líneas escribe fue
testigo una madrugada de la visión de una bola de luz que se desplazó
horizontalmente de una ladera a otra del barranco en unos segundos.
Estos sucesos han trascendido el ámbito local e incluso insular motivando que
innumerables investigadores se hayan desplazado hasta Güimar para estudiar in
situ estos fenómenos y de los que la prensa local e internacional ha venido
haciéndose eco de infinidad de avistamientos de ovni, espectros que aparecen y
desaparecen, cánticos que algunos han asegurado salen de las paredes del
barranco, etc...
Es indudable que en la época precolonial, en la isla existían dos zonas de
influencia perfectamente delimitadas, la del Menceyato de Taoro en el norte que
ejercía la supremacía política y militar, y la del Valle de Güimar en el sur
que era el centro espiritual, no en vano ha sido siempre considerado como Valle
Sagrado, en él residía ? y reside - la Deidad Suprema del pueblo guanche,
la Sagrada Diosa Chaxiraxi, el Guadameñe, la más alta dignidad del clero
guanche, el rebaño sagrado de la Diosa cuya zona de pastoreo abarcaba todo el
término de Igueste de Candelaria, lugar en el que además existían diversas
congregaciones de sacerdotes Kankus y Samarines, y sacerdotisas Maguadas,
además del hospital guanche de Chacorche donde eran tratados aquellos que
padecían de un saxo arrimado por los sacerdotes exorcistas Iboibos, los cuales
mediante determinados ritos conseguían que el saxo atormentado retornara a
Chinechi.
Estos dos centros de influencia en la isla no estaban exentos de fricciones,
así las crónicas recogen enfrentamientos armados entre taorinos y guimareros,
entre ellos una batalla en las proximidades de Igueste de Candelaria a partir de
la cual el Menceyato de Güimar perdió su independencia política pasando a ser
feudatario del de Taoro.
Los castellanos tenían conocimiento de la arraigada religiosidad de los
primitivos moradores cuando eligieron el Valle de Güimar como lugar de
penetración del cristianismo previo a la invasión de la isla. Según el
historiador Antonio Rumeu de Armas el primer fraile dominico que estuvo al
frente del erimitario y posible casa de contratación en el valle fue: ?Fray
Alfonso de Bolaños, quien había conseguido catequizar buen número de
infieles. Sabemos ?continua el autor ? por expresa declaración pontificia
que el núcleo tinerfeño lo componían tres misionero, y hasta es dable
identificar a otro de ellos, fray Masedo. Acaso fuese el tercero fray Diego de
Belmanua. De los tres hay constancia de que vivieron entre los guanches y que
predicaban en la lengua de éstos.?
A continuación nos dice: ?El segundo protector del eremitario de Tenerife fue
el obispo del Rubicón don Diego López de illescas, a quien de sobra conocemos.
Este patrocinio se extendió a fray Alonso de Bolaños, como cabeza visible del
núcleo invaríense. Dicho prelado se erigió en defensor del misionero contra
las tropelías del vicario de Canarias fray Rodrigo de Utrera, acudiendo con sus
quejas, en 1461, ante la propia corte pontificia. Conocemos estos incidentes por
la bula docet apostolican seden (19 de enero de 1462) del papa Pío II.?
El eremitario y casa de contratación de Candelaria debió tener especial
importancia para los conquistadores, ya que una de las primeras medidas tomadas
por Alonso Fernández de Lugo, inmediatamente después de concluido el tratado
de paz de los Realejos, fue la de desplazar a gran parte del ejército
mercenario a marcha forzada atravesando las cumbres de Taoro hacía Candelaria
donde se apoderaron de la imagen de la Diosa Chaxiraxi, y probablemente pasaron
a cuchillo al clero guanche que cuidaba del santuario de Achibinicó.[1]
Una vez que los invasores dieron por concluida la conquista de la isla,
comenzaron el reparto del botín de guerra: prisioneros esclavizados
especialmente mujeres y niños que fueron vendidos en los mercados de esclavos
de España, ganados y todo cuanto podía tener algún valor económico, no
respetando en expolio ni siquiera a los denominados bandos de paces.
Pero el plato fuerte de este festín de saqueos fue la tierra, de la cual fueron
inmediatamente despojados sus legítimos propietarios y distribuida entre los
mercenarios y los financiadores de la invasión. Uno de los primeros
repartimiento recayó en un individuo llamado Juan de Badajoz, personaje que no
fue especialmente relevante durante la guerra de conquista, pero que
indudablemente fue un sicario de confianza del capitán Alonso Fernández de
Lugo, a juzgar por las múltiples datas que recibió, si bien todas fueron en
lugares de poco valor agrícola. Este personaje bajo el amparo del Adelantado
llegó a ser teniente de alguacil, conforme recogen algunos documentos de la
época.
Veamos la primera data concedida a Juan de Badajoz, relativa precisamente a las
tierras del barranco al cual daría su nombre, no olvidemos que el Menceyato de
Güimar era de los de paces, por lo cual habría que cuestionarse la legalidad
de tal donación aún dentro del sistema jurídico de los castellanos de la
época.
Primera Data en Güimar: ?Juan de Badajoz. Como vecino y poblador una cuevas
en la montaña de San Francisco de Goymat para majada y cuadra. [S.f. pero
acaso de 1497)?
Además de la data anteriormente reseñada Juan de Badajoz obtuvo otras en
Güimar, y en otros lugares de la isla veamos la segunda obtenida en Güimar:
?Juan de Badajoz. Un hilo de agua q. es en Guimad encima del mocanal con la
ta. q. pudiere aprovechar para cañas q. se vos dará un pedazo de 3 f. y si
fuere para viñas q. vos daré 5 f. [Al dorso: <<Que digo q. se vos asiente de
dies (c.?) arriba el sacar del agua desta otra parte contenido q. vos do la
cha. Agua con tal q. no sea para azucar]. 13-IV-1503.?
Además se le concedieron tierras: 60 f. en Heneto. 16-V-1505,
También se le concedieron tierras en Tahoro: ?Juan de Badajoz. Vº y
conquistador. En la tas. q. agora se reparten del camino de Taoro para arriba
linde conçalo Martín, leñador 100 f. q. vos 50 f. 21-XI-1513.?
Y una suerte de tierras importante en Taborno, según la siguiente Data: ?Juan
de Badajoz.vº y conquistador. Una cueva y una fuente de agua, en Taborno, q. es
en el término de Anagas, en una tierras q. yo vos di, q. es cabo la fortaleza
de Taborno y asimismo vos do un llano de ta. de s. q. está cabo la mar, en
donde están una palmas... al pié de los riscos de Taborno, podrá haber dos
c. Que vos do con tal q. hagais dornajos. 3-X-1516?.[2]
La condición de Juan de Badajoz como criado de confianza de Alonso Fernández
de Lugo, queda manifiesta por su intervención en un pleito entablado por
algunos regidores contra las arbitrariedades del adelantado y en el cual el
Regidor Juan Ruiz de Requena, acusa a Juan de Badajoz de haberle denunciado
falsamente con testimonio de: ?personas desorejadas y azotada por
ladrones?. Curiosamente, este pleito había tenido lugar en 1515, un año
antes de la Data de Taborno.
Las relaciones de este sujeto con el resto de sus correligionarios no debieron
ser buenas, posiblemente por su condición de sicario del adelantado, según se
desprende de algunas intervenciones que tuvo en varias sesiones del Cabildo de
la isla.
En sesión de fecha 9 de octubre de 1499 se recoge: ?Asy juntos en presencia
de mí, Antón Sanches, escrivano del Cabildo, dixo Juan de Badajoz, jurado,
que requería al señor teniente que estava presente que dos ombres que están
en esta isla, guanchen, que se dicen el uno Juan Alonso y el otro Alonso, y asy
mesmo otros tres, uno que fue de Alonso Sánchez e otro del teniente de Padilla
y otro del señor Obispo, por la razón que son ombres de quienes se espera
mucho dapño en esta isla, y que por tanto que los mande echar desta dicha
isla, so prostetación que faze que sy algund dapño dello viniere en la isla,
sea a cargo del dicho señor teniente y no del suyo, por el cargo que
tiene.?[3]
Ante esta petición el teniente de Gobernador Jerónimo Valdés responde:
?que el estaba en esta isla por persona del señor Gobernador, a quien tiene
que dar cuenta, e que vya que era mas servicio de Dios y de sus Altezas
soltallos por thomar los que andavan alçados que no echallos de la tirrra;y
asy mismo reponde a los tres que agora se tomaron quél hará lo que fuere
servycio de sus Altezas.?
Y para concluir estas pinceladas en torno a este oscuro personaje que impuso su
nombre al Barranco de Chamoco, digamos que por aquellas fechas y debido a la
ausencia del adelantado, no debía sentirse muy cómodo entre sus colegas, ya
que en la misma sesión del Cabildo deja entrever sus intenciones de dejar la
isla según se desprende de su siguiente intervención: ?Asy mismo requirió
el dicho Juan de Badajóz, jurado, al dicho señor teniente que por cuanto en
esta isla o en la isla de Canaria ay una premática de sus Altezas en que
mandan que todos los vecinos e moradores de todos los sus reynos e señoríos
saquen todos y cualequier bienes que quisieren de unas tierras a otras, que no
le sean ynpeddidos segund que en la dicha premática más largamente se
contiene, la cual creyó que a llegado a su noticia, le pide e requiere le dexe
sacar todos sus bienes desta isla libres y desenbargadamente, segund sus Altezas
en su premática lo mandavan.?
No entraba en el ánimo del teniente de gobernador el facilitar la huida del
ínclito Juan de Badajoz, por lo cual le responde que: ?le enseñe la dicha
premática y quél está presto y aparejado a cumplir todo lo que sus Altezas
mandan.?
En un próximo trabajo trataremos de la controvertida figura del converso
Mencey Añaterve, quien posiblemente influido por el también converso Antón,
firmó un pacto de amistad con el sanguinario Juan Rejón, pacto que después
fue aprovechado por Alonso Fernández de Lugo, facilitándole el uso como
cabeza de puente para la invasión de la isla, el sector del Tagoro de Taco
(Puerto Caballos) perteneciente al Menceyato de Güimar, ya que la frontera
norte de este Meceyato estaba marcada por el Barranco de Ganigue, hoy del
Hierro.
Fuentes:
Eduardo Aznar Vallejo
Documentos Canarios en el Registro del Sello (1476-1517)
Instituto de Estudios Canarios. La Laguna-Tenerife, 1981.
Elías Serra Ráfols
Las Datas de Tenerife
(Libros I al IV)
Instituto De Estudios Canarios
La Laguna-Tenerife, 1978.
Esencia21.com
Elías Serra Ráfols
Acuerdos del Cabildo de Tenerife
Vol. I, 1497-1507
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Instituto de Estudios Canarios,1996.
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[1] Durante las excavaciones previas a la construcción de la actual Fuente de
los Peregrinos, junto a la Basílica, los obreros extrajeron gran cantidad de
esqueletos humanos junto a restos de objetos arqueológicos de tiempos
precoloniales, según nuestro informador fue preciso un camión para
trasportarlos al Museo Arqueológico del Cabildo de Tenerife.
[2] Es probable que las tierras ha que hace referencia esta Data corresponda al
lugar que hoy conocemos como Hacienda de Las Palmas, en Anaga.
[3] El término ?echar de la tierra? equivalía a ser vendidos como
esclavos. Obsérvese que también el Obispo poseía esclavos guanches.