EL PUEBLO CANARIO, UN PUEBLO CON MULTIPLES DEBERES Y OBLIGACIONES; PERO SIN DERECHOS Y TODO ELLO POR CULPA DEL SISTEMA COLONIAL ESPAÑOL IMPLANTADO E IMPUESTO EN EL ARCHIPIÉLAGO CANARIO.

 

 

Por mucho que digan la leyes españolas coloniales y otras normas impuestas por la UE en Canarias, la realidad pura y dura es que al Pueblo Canario, se le exige que cumpla con una serie de deberes y obligaciones, sin que en la práctica se le reconozcan, ni admitan los derechos que como todo pueblo debe tener, en base a las normas internacionales de obligado cumplimiento, y empezando por el inalienable e irrenunciable derecho de decidir sobre su condición política, social, económica, y en particular en todo lo relacionado con su territorio: el Archipiélago Canario.

 

España y la UE, continúan sistemáticamente violando los derechos internacionales del Pueblo Colonial Canario, con la connivencia impresentable de la ONU y su secretario general Kofi Annan, que siguiendo instrucciones de los Gobiernos de turno del Reino de España, y de la UE, y de empresas multinacionales y lobbies con intereses en el Archipiélago Canario, ha boicoteado sistemáticamente las legítimas reclamaciones de los Independentistas Canarios, de que se reconozca oficialmente por tal Organismo Internacional, al Archipiélago Canario el estatus jurídico internacional de colonia, y por tanto se protejan los legítimos derechos e intereses del Pueblo Colonial Canario, reconocidos en el art. 73 de la Carta de las Naciones Unidas, que  reitero, como así lo hemos reivindicado en su día a través del Partido Independentista Canario (PA.IN.CA.) ante el Comité de Descolonización de la ONU, de que NUONUel Reino de España y la UE siguen vulnerando sistemáticamente en relación con su colonia: el Archipiélago Canario, el citado artículo de la Constitución Mundial (Carta de las Naciones Unidas) y lo que es peor conculcando los legítimos derechos e intereses del Pueblo Colonial Canario,  no cumpliendo además las siguientes resoluciones que al respecto ha acordado la Asamblea General de la ONU:  La R. 66 de 14 de Diciembre de 1946. La R. 334( IV) de 2 de Diciembre de 1949. La R. 567(VI) de 18 de Enero de 1952. La R. 742(VIII) de 27 de Noviembre de 1953. La R. 1467(XIV) de 12 de Diciembre de 1959. La R. 1514 de 14 de Diciembre de 1960, en donde se establece con claridad  que la sujeción de los pueblos a una subyugación, dominación o explotación extranjera constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones  Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales. La Resolución 1541 de 15 de Diciembre de 1960, que reitera y además precisa el concepto de pueblo colonial, considerando tal aquél que no ha alcanzado aún la plenitud del gobierno propio y habita en un territorio que está separado geográficamente del país que lo administra y que ha sido colocado arbitrariamente en una situación de subordinación. Al respecto, hay que decir que la identificación de una situación como colonial ha venido dada por su inclusión en una lista confeccionada por el  Comité de Descolonización de la ONU, creado en 1961, en virtud de la R. 1654(XVI) de la A.G., lista en la que debía haber ser incluido       el Archipiélago Canario. La R. 2625 adoptada por la Asamblea General de 24 de Octubre de 1970, en donde se establece expresamente en su declaración de principios tanto el  derecho de autodeterminación de los pueblos como el deber de todos los Estados de respetar el derecho en cuestión (aquí incluso la UE debe respetar este derecho) del que se desprende el deber de prestar asistencia a la ONU, en orden a poner fin al colonialismo, teniendo debidamente en cuenta la voluntad libremente expresada de los pueblos de que se trate, en este caso de la voluntad del Pueblo Canario y además el deber de abstenerse a recurrir a cualquier medida de fuerza que prive a nuestra gente de este derecho.

 

Es importante subrayar que  la  declaración de principios contenida en la Resolución 2625, precisa que el territorio de una colonia, como en el caso del Archipiélago Canario en virtud de la Carta de las Naciones Unidas, ostenta una condición jurídica distinta y separada de la del territorio del Estado que lo administra, o sea del Reino de España, conservando dicha condición hasta que el pueblo colonial haya ejercido su derecho de libre determinación.

 

Hay que tener claro: que en base al derecho internacional cualquier acuerdo que la potencia colonial o la UE tuviera por efecto frustrar el ejercicio del derecho de autodeterminación del Pueblo Canario sería nulo de pleno derecho. En base a ello, todo el citado camuflaje jurídico-político-administrativo (provincia, región canaria, comunidad autónoma, constitución española, estatuto de Autonomía, gobierno canario, ahora la constitución europea, etcétera..) que el Reino de España, ha implantado e impuesto,  durante el transcurso de los siglos en su colonia, han boicoteado ilegitima e ilegalmente, la aplicación de este  derecho internacional de descolonización a un territorio no autónomo como es el Archipiélago Canario. Por ello, además se ha impedido  y en base al Derecho Internacional del Mar, que el mismo se convierta en un Estado Archipielágico, que pueda controlar su mar territorial y su zona económica exclusiva y pueda explotar sus recursos naturales, entre los cuales se encuentran sobre todo la pesca y el petróleo.  Y así, para que el Pueblo Canario pueda controlar sus fronteras, no como ahora que otros no la controlan, y que por el contrario están potenciando y colaborando con la supercolonización salvaje de nuestro territorio. Además, tanto España como la UE en connivencia con las multinacionales de turno siguen expoliando los recursos y las riquezas de los Canarios, como las devengadas por el turismo y los citados recursos pesqueros y petrolíferos, laminando y haciendo desaparecer nuestra agricultura y ganadería, no controlan la entrada de plagas fitosanitarias, por lo que está en juego la supervivencia de nuestro Pueblo Canario, que observa indefenso como no puede trabajar en su Tierra Canaria, ya que los trabajos son usurpados y ocupados por los cientos de miles de colonos que llegan al Archipiélago Canario, sobre todo de España y Europa. Y que también se da cuenta que la mayoría de las veces no puede conseguir una vivienda de protección oficial, en la que tienen prioridad los nuevos colonos, mal denominados inmigrantes, que ocupan las camas hospitalarias sin haber dado un golpe ni trabajado por esta tierra, ni cotizado y que utilizan los servicios públicos canarios por la cara y gratuitamente, mandando a los Canarios y a las Canarias que necesitan una operación urgente a unas listas de esperas interminables, terminando muchas veces por la falta de atención en el cementerio. 

 

Asimismo, también debe quedar claro que tanto España como la UE, tienen y deben cumplir además la Resolución (A/RES/55/146) de 8 de Diciembre de 2000, en la que se declara el periodo de los años 2001 al 2010 como segundo decenio internacional para la eliminación del colonialismo, debiendo por tanto proceder en su día a la descolonización del archipiélago Canario y efectuar los trámites oportunos bajo la supervisión de la ONU, para reconocer al mismo como un Estado Independiente y Soberano.

 

 

A pesar de todo lo referido, en la realidad pura y dura, está claro y es notorio y a los hechos me remito que al Gobierno del Reino de España y la UE, les importa un carajo,  los intereses y los derechos del Pueblo Colonial Canario y se da el hecho impresentable y sangrante de que están convirtiendo las islas del Archipiélago Canario, en guetos o como dicen ellos en centros de acogidas internacional de la inmigración mundial que quiere entrar en Europa, pero que Europa no la quiere. Este es un plus sobre la otra supercolonización bestial que está coadyuvando la potencia colonial y la UE, y que entra por los aeropuertos canarios, sin ningún tipo de control y  que va a producir mas pronto que tarde verdaderas tragedias humanas y por supuesto inocentes victimas canarias en esta colonia apestosa. Es patéticamente paradójico que sea un pueblo colonial como el Canario el que pague los platos rotos de las potencias coloniales europeas, causados por sus políticas de expolio y saqueo de la economías de países situados en El Continente Africano y Asiático y que sea ahora a los Canarios,  a los que se nos imponga por España y la UE, el deber y la obligación de solidaridad y acogida en nuestra Tierra Canaria de los mal denominados inmigrantes (son nuevos colonos) que forman parte de pueblos otrora coloniales y sujetos en su día a los nefastos sistemas coloniales de países de esa Europa que ahora los rechaza.

 

Está claro, que para la potencia colonial: el Reino de España y sus gobiernos de turno: las Canarias y los Canarios solo tenemos un derecho, el de  ser español, pero de tercera clase. Por ello, nos ponen un chip o carné de identidad con la huella de uno de nuestros dedos, para así poder ser controlados por su policía y sus jueces y un nif  que nos convierte en sujetos pasivos de sus impuestos.

 

Asimismo nos obligan a participar en la farsa de sus elecciones coloniales, para cubrir los puestitos de los (las) colaboracionistas canarios y godos en las instituciones políticas coloniales españolas, implantadas en Canarias: Ayuntamientos, Cabildos y en el Gobierno Títere Canario, cuya único tarea es de ser recaudadores de impuestos o concededores de licencias de obras y recalificadores urbanísticos, que no dejan de ser unos cooperadores necesarios de los golfos, especuladores y empresarios de la construcción (mejor los llamaríamos.. de la destrucción) que están llenando de cemento y alquitrán las islas desafortunadas canarias, en donde la corrupción campa por sus fueros, con el beneplácito de los gobierno de turno de la potencia colonial administradora: el Reino de España. Al respecto, hay que tener claro que todo régimen político instaurado en cualquier sistema colonial es corrupto por naturaleza.

 

Al Pueblo Colonial Canario, por el Reino de España, en el transcurrir de los tiempos se le ha ido imponiendo una serie de deberes coloniales: el primero de ellos: el de amar a esa España, “que también se comporta con el pueblo canario”. Para lo cual en las escuelas y de pequeñitos a los canarios y canarias, se nos obligaban por medio de libros de textos de editoriales españolas a conocer y amar un territorio en el que no vivimos, y que se encuentra separado de nuestro Archipiélago Canario a miles de kilómetros. Y para ello, incluso se manipularon mapas de geografía en donde figuraban las islas canarias, dentro de un recuadro y situadas debajo prácticamente de los que ellos denominan la península ibérica: Los canarios(as) teníamos el deber de conocer sus ríos,  sus montañas, la geografía de España, su historia y se nos decía que con ello tendríamos cultura y así podríamos trabajar “y ser hombres o mujeres de provecho”, por el contrario se nos negaba un importante derecho natural, como es el de conocer y amar nuestro territorio: el Archipiélago Canario. No había un libro en esas escuelas coloniales que nos enseñara la geografía, montañas y playas de todas nuestras Islas Canarias, nuestra cultura y tradiciones, ni tampoco en esa escuelas coloniales (yo acudía a la escuela de mi pueblo de Artenara) existía libro alguno que nos hablara de la historia de los Canarios Antiguos. Para el sistema colonial español eso no se podía consentir ¡claro está!: lo mismo que  hicieron en el Continente Americano, con los pueblos que colonizaron, que han tenido luego el merito y la suerte de lograr la independencia de España, y de poder ejercer los derechos  que todo pueblo libre tiene, tan necesario como el aire que respiramos.

 

El nefasto colonialismo español, reaccionario y fascista, causante de la desaparición en el mundo de muchas culturas y señas de identidad en los pueblos coloniales que invadieron, han hecho lo propio con el Pueblo Canario. Ya lo he dicho en otro de mis escritos pero lo vuelvo a reiterar: de que en la actualidad, Canarias  tiene demasiados enemigos: algunos, sin embargo no están fuera sino dentro, mejor  dicho no son de fuera, son de dentro. El problema de estos canarios  no es que estén enamorados  de España, el enamoramiento por sí mismo no es nocivo, no es malo, aunque a veces nuble al cerebro. Lo esperpéntico  es que se odian a sí mismos, y eso sí es grave: es grave porque quien se odia a sí mismo cae inevitablemente en la trampa de querer ser de otro. No hay nada más frustrante y patético que la negación de uno mismo y la afirmación del otro que te está maltratando o jodiendo. El colonialismo español por su perversa experiencia histórica sabe muy bien como se consigue estos niveles de auto-odio en la población que tiene sometida, dominada o colonizada. A este diabólico fin se llega, a través de un largo proceso que culmina en una  inferiorización  transferida, que deviene del sufrimiento causado a través de la violencia física o tortura y más tarde en la violencia  psíquica o psicológica que por su magnitud  provoca la derrota moral de la víctima, su capitulación incondicional. A partir de ahí, el dominador puede hacer lo que le venga en gana con su presa, con su esclavo, con su cautivo. No sólo no encontrará resistencia  sino que los reproches que les haga o los castigos que le imponga,  será   entendido  por la victima como merecidos. El dominador o colonizador, por lo tanto,  se habrá ganado mucho más que la sumisión de la víctima o colonizado, mucho más que su rendición, se habrá ganado su admiración. A este estado vil e ignominioso se llega por una mal-convivencia prolongada entre dominador o colonizador y dominado o colonizado. La dominación psicológica a diferencia de la física necesita tiempo para que dé frutos, debe ser persistente y uno de los frutos más valiosos, desde el punto de vista del dominador, es infundir un sentimiento de culpabilidad en el dominado. No importa que el dominado sea un hombre, una mujer o una nación.  Y todo ello, el maldito colonialismo español lo ha llevado a cabo siempre y en el transcurrir de los tiempos, con la ayuda detestable de los traidores y colaboracionistas canarios a los que más tarde me referiré.

 

Pero ¡bueno!, voy a centrarme ahora, en analizar los entresijos de este execrable y tramposo sistema colonial español impuesto desde tiempos históricos hasta nuestros días, por el Reino de España y sus gobiernos sucesivos, en Canarias y que tantos perjuicios ha irrogado al damnificado Pueblo Canario y que seguirá produciendo daños de todo tipo a nuestra gente, así como al territorio, hasta el glorioso día en que los Independentistas  Canarios, consigamos la liberación de nuestro Pueblo Canario, con la desarticulación y abolición total del régimen y sistema colonial imperante.

           

Considero que una de las lacras más detestables del sistema colonial es el caciquismo, que en Canarias fue creado en sus orígenes por los primeros colonos españoles que después de la primera invasión,  de las datas y repartimiento de tierras y aguas se quedaron en las Islas Canarias. España necesitaba en su “finca privada” de Canarias unos capataces que les administraran el botín y que mamporrearan con la ayuda de la policía y de los Jueces coloniales, a los canarios insumisos, a los alzados y contrarios a ser siervos o esclavos de estos “señores” o “señoras” y del Reino de España. Para ese injusto cometido, además de entregarles parte de las tierras usurpadas, les concedían una serie de privilegios que con el tiempo fueron pasando a sus herederos, generación tras generación, llegando a controlar los medios de producción y la mano de obra barata del Pueblo Canario que de sol a sol pasaban fatiguitas, hambre y miseria, trabajando para estos colaboracionistas y que fueron objeto del ignominioso u sangrante asunto de la contrata y prácticamente vendidos como emigrantes para habitar infectos y despoblados territorios coloniales españoles en América, a cambio de fletes y derechos de exportación e importación que llenaban los bolsillos de esta clase parásita y estéril que con el tiempo llegó a conformar una minoritaria clase oligárquica con los nuevos colonos llegados de afuera (españoles, portugueses, italianos, ingleses, y otros) que controlaban todos los sectores económicos y recursos del Pueblo Canario.

 

Al ser un territorio fragmentado en islas: el nuestro. El sistema colonial se esmeró en que cada una de ellas, existiera una clase minoritaria oligárquica que no tuviera ningún tipo de relaciones con la de las otras islas, para que no se unieran nunca para conspirar contra el poder colonial español. Este con la experiencia acumulada en otros coloniajes en América, sembró siempre la discordia y el enfrentamiento entre ellas, algunas veces por cuestiones más morales que practicas, pero que hacían un gran efecto para seguir perpetuando en las islas y en el tiempo, el nefasto régimen colonial español. Hoy el mal denominado pleito insular tiene mucho que ver con todo ello.

 

Esta clase oligárquica es la primera que colabora con el sistema colonial impuesto, pero por desgracia en la colonia apestosa canaria, pululan otros colaboracionistas  (otras lacras) que son un lastre pesado para que el Barco Canario de la Libertad e Independencia, pueda llegar a buen puerto.  El dicho aquel de que “Roma no paga a traidores”, no es aplicable al caso que me ocupa y preocupa. España si paga a los traidores o colaboracionistas canarios.

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En el pasado como en el presente la mayoría de los intelectuales canarios (as), salvo honrosas excepciones, no han utilizado las sustancias grises de sus cerebros, para iluminar las otras mentes del pueblo del que forman parte, y sobre todo para ayudar al Pueblo Colonial Canario en el tortuoso e irrenunciable camino hacia su libertad, soberanía e independencia. Por el contrario, muchos han puesto toda su inteligencia al servicio del nefasto colonialismo español, traicionando al damnificado Pueblo Canario. Podría decir los nombres y apellidos de estos intelectuales colaboracionistas con el sistema y que durante la historia de las desafortunadas Islas Canarias, no han movido ni un dedo contra las injusticias sociales y el racismo endofóbico potenciado por España en su colonia “ultraperiférica”, con la detestable ayuda también de la citada antes clase canaria oligárquica y caciquil, a la que también han prestado servicios esta caterva de cráneos privilegiados, que colaboran y trabajan también con las empresas trasnacionales de capital europeo que saquean los recursos y los bolsillos de los Canarios y que llenan de hormigón nuestra Tierra Canaria. Y últimamente algunos de estos descerebrados intelectuales trabajan para lobbies que desean utilizar el Archipiélago Canario como plataforma o felpudo para sus nuevas incursiones coloniales en el Continente Africano.

 

            La “clase periodística” y el batiburrillo de  medios de comunicación, radios y canales de televisión que hay en el Archipiélago Canario, salvo muy contadas excepciones trabajan para el sistema colonial español. Los juntaletras más listos y listas, forman parte del servicio de inteligencia español. Desde por la mañana hasta por la noche la mayoría de lo que se mueve en las ondas radioeléctrica, habla de lo que pasa en España y en Europa o en el mundo mundial y de lo que interesa a las empresas multinacionales vender a los consumidores canarios; sin embargo lo que pasa en el Archipiélago Canario no interesa, y las noticias en relación con lo nuestro, sobre nuestra cultura, historia, etcétera son escuetas y limitadas, cuando no de un esperpento folclórico con retransmisiones de romerias (más bien ronerias carnavalescas)) a la virgen de turno. Por otro lado la mayoría de las señales se trata de retrasmisiones de eventos deportivos en donde el eje central son sobre los “magnificos y estupendísimos deportistas españoles” y equipitos de furbo españoles. Asimismo se le dedica bastante tiempo por todos los medios de comunicación  a darle publicidad al político o la política colaboracionista de turno, con entrevistas a la carta y perfectamente dirigidas para que el canarito pasivo se trague sus mentiras y vaya a votarle en las próximas elecciones coloniales. La perversidad del sistema colonial español, en relación con los medios de comunicación y su presión mediática en el Archipiélago Canario  no tienen limites y por si no fuera poco toda la información inveraz y manipulada que recibe a diario el Canario de las radios y televisiones y periódicos que están radicado en la colonia, además  recibe las señales y programas de los medios de comunicación centrales situados en la capital de la metrópolis: Madrid.

 

            Con esta empanada mental españolera que el sistema colonial nos imponen a los Canarios, con la ayuda detestable de los traidores y colaboracionistas de turno canarios,  terminamos por olvidarnos: DE QUE SOMOS UN PUEBLO Y QUE TENEMOS DERECHOS INALIENABLES E IRRENUNCIABLES: UN DERECHO A DECIDIR SOBRE LA POLÍTICA QUE QUEREMOS, LAS SOCIEDAD QUE QUEREMOS, EL MEDIO AMBIENTE QUE QUEREMOS, LA ECONOMIA QUE QUEREMOS: A DECIDIR QUE LAS RIQUEZAS Y LOS RECURSOS QUE HAY EN EL ARCHIPIÉLAGO CANARIO SEAN NUESTROS, NO DE OTROS  Y EN GENERAL A DECIDIR POR NOSOTROS MISMOS, NO POR OTROS,  SOBRE TODO LO QUE AFECTA AL DAMNIFICADO PUEBLO CANARIO Y A NUESTRO TERRITORIO: EL DESAFORTUNADO ARCHIPIÉLAGO CANARIO. Para conseguir que nos reconozcan todos estos derechos, tenemos que luchar sin descanso y constantemente contra el enemigo número uno del Pueblo Canario, que no es otro que el nos quita todos estos derechos y nos trata de colocar cadenas físicas y mentales, imponiéndonos múltiples deberes y obligaciones: EL SISTEMA COLONIAL ESPAÑOL. 

 

            En el Archipiélago Canario,  a 19 de Septiembre de 2006.

            Fdo. Juan Fco. Díaz Palarea