Diario de las presentaciones
                                                    www.samirdelgado.org
 
                                                                                                                          “  Nadie vio al pinzón azul en su último vuelo
asustado, moribundo de rama en rama.
Ay¡ se despide cabizbajo por un telón de oscuras estadísticas”
“¡ EL MONTE SE QUEMA!”
 
                                              II
                              Isla de Gran Canaria
 
 
                                                                   Domingo 27 de Julio
El Juncal de Tejeda
                           
Un día caluroso para adentrarse en el territorio onírico donde se yergue el mítico Bentaiga. Atravesamos el Monte Lentiscal rumbo al centro escarpado de la isla redonda que tanto celebró Bartolomé Cairasco de Figueroa.
Había como cada domingo mucha gente en el mercadillo popular de San Mateo, colofón de la agricultura insular, pero no hacemos parada, nos acercamos al mediodía y tenemos que llegar a la plaza del Juncal en Tejeda. Allí se conmemora el aniversario del incendio con un monolito semejante a una lágrima simbólica en el pinar de Inagua, la plataforma de ciudadanos Más Nunca organiza el evento con distintas actividades para niños y adultos, justo un año después.
Al llegar sentimos un recibimiento amable por parte de la gente joven de la plataforma, sin apenas resuello son leídos algunos pasajes desde el escenario y el silencio inunda el centenar de sillas que ocupan la plaza. La verdad que estuvo muy bien tender un puente entre Tenerife y Gran Canaria a través de las páginas del libro contra el fuego. Tras la lectura a garganta pelada hubo ovación y conocí de primera mano a muchos vecinos, especialmente de Ayagaures. Todo el mundo dijo que traje conmigo el pino desaparecido de Pilancones, y es que los más mayores cuentan muchas historias que no se deben perder.
Una vez más me hacen entrega de nuevos poemas escritos por nuestra gente, queda claro que a través de la palabra alimentamos la esperanza de unas islas mejores.
 
   Lunes 28 de Julio
Club Prensa Canaria (Las Palmas)
 
            De vuelta al céntrico Club del periódico La Provincia, ya consolidado desde 1972 como un lugar de tránsito obligado para cualquier iniciativa cultural que se precie de interés general y no quiera pasar totalmente inadvertida ante la opinión pública, ese rodillo sociológico que acostumbra a guardar silencio o bien toma la forma del tráfico arrollador en la Avenida marítima. 
            Ya de camino hacia la capital dejamos atrás Gáldar, y nuestro anfitrión en la isla, el compañero de lucha Pedro Brissón, nos señala con indignación precisamente uno de los grandes descalabros de la actualidad, nada menos que el maldito hormigón ya removido sobre el espacio natural de El Confital. 
            En el comienzo del acto me acompañan dos conocedores de la naturaleza canaria, Pepe “Cuevas” y Francisco Cabrera, ambos desvelan las claves de los incendios y el impacto sufrido por la cumbre tras décadas de infortunio y desamparo para el sector primario que requiere mucho más que unas jornadas forestales anuales y las controvertidas ayudas europeas que no se sabe a quien están engordando.
             Además se reflejan algunos datos desconocidos para la mayoría, tales como la pérdida incalculable de los componentes genéticos del ganado isleño que había sido custodiado sabiamente por generaciones de pastores y los hallazgos sorprendentes de yacimientos arqueológicos bajo el monte quemado que nos ponían a la vista las huellas profundas de nuestra pertenencia a esta tierra.
            En un momento del acto, varios componentes de la plataforma de afectados por los incendios toman la palabra desde la mesa de conferencias y se establece un enriquecedor diálogo con las aportaciones lúcidas del público asistente.
Finalmente, la lectura de los versos introdujo una vez más la posibilidad de visualizar la  atmósfera de rabia y pesar ante la gravedad de un fuego que alcanzó a golpear las entrañas  sentimentales de todo nuestro pueblo.    
 
 
                                                                  Miércoles 30 de Julio
Santa Lucía de Tirajana
 
Desde siempre he visto el casco de Santa Lucía rebosado de labradores festejando en romería la tradición de los mejunjes y la celebración de la cosecha, pero una tarde cualquiera de verano la imagen del casco histórico puede llegar a ser bastante desoladora al no verse un alma transitando por la calle, algo muy diferente a la saturación poblacional en Vecindario, ese auténtico crisol de nacionalidades que habitan al socaire del sur turístico. ¿Se puede hablar  de interculturalidad en las islas cuando ni siquiera propios y extraños gozan en pleno sistema capitalista de unas condiciones dignas de supervivencia? (Esta es una pregunta para la ONU). 
La presentación del libro contra el fuego estuvo a cargo del concejal de zona, (Nueva Canarias) con una representativa asistencia de vecinos y la cámara de televisión municipal grabando la lectura de poemas para una emisión en diferido. Me sorprendieron gratamente los niveles de sensibilidad que aún todavía persisten en mucha gente tras un año de la catástrofe. Cuando todo acabó los maravillosos palmerales de Santa Lucía podían distinguirse en la sombra nocturna con sus siluetas pictóricas y ahora nos despedían en silencio por nuestro forzado retorno a la civilización.  
 
 
 
                                                                     Viernes 1 de Agosto
Agaete
 
Una vez más en plenas fiestas de La Rama, en el municipio norteño de Agaete, tuve la oportunidad de presentar un nuevo libro en el aforo alternativo del TEA, recibido con apego familiar y acompañado en la velada por el cantautor canario Fermín Romero.
Y también no es la primera vez que el alcalde de la villa decide arbitrariamente no incluir la presentación del libro en la agenda de las fiestas por motivos desconocidos, está claro que al PP no le hace gracia nada que no controle por venir de afuera y no sea de su afinidad ideológica. Sea como sea, la censura no afectó a la convocatoria y el espacio TEA contó con un público exquisito, ávido de cultura y música de calidad, más aún en las vísperas de la bajada de la Rama, una celebración que echa sus raíces en los rituales precoloniales para la petición de lluvias por la sequía: una mezcla de ecología y tradición que después de largos  siglos de sincretismo la gente más joven disfruta tras la banda de música, el frenesí de los papagüevos  y las promesas de los romeros que subieron al Tamadaba.
 
 
                                                                     Sábado 2 de Agosto
 
Tunte (San Bartolomé de Tirajana)
 
 
No encuentro palabras que expresen hondamente la satisfacción personal de haber estado en Tunte presentando por última vez en este verano el libro contra el fuego. Ya eran muchas lecturas poéticas y muchos kilómetros recorridos por la geografía insular, pero llegar al centro neurálgico de la historia vecinal de Tirajana significaba mucho para mí, hijo del sur grancanario, pudiendo así transitar las mismas callejuelas que en su día acogieron las meditaciones del gran escritor y periodista Pancho Guerra.
En el mismísimo salón de plenos fueron leídos los pasajes más significativos del libro ante la mirada afectuosa de una multitud de vecinos de Tunte, hubo de todo entre aplausos, risas y quejas por lo sucedido, una velada entrañable que tuvo su fin merecido con la entrega de otra pieza escultórica diseñada por El Alfar y que encontraba su destino fiel en manos de la asociación de vecinos tirajanera. 
            “Volvimos por donde vinimos”,  cruzando en coche el caserío de Temisas y en compañía de Pedro Brissón y el investigador sureño Guillermo Sánchez Pérez, quien nos explicaba con devoción  sus teorías  acerca del parentesco entre las cazoletas oradadas en la costa por los antiguos canarios y las constelaciones de estrellas que permanecen fijadas en el mismo cielo que desde antaño contemplamos los canarios de hoy.
 
 
                                                               FIN