EL CENTINELA
LA CONQUISTA DE CANARIAS, SEIS SIGLOS DESPUÉS, TODAVÍA NO SE HA CONSUMADO
(II)
Por Jose Almeida Afonso
Y lo mejor de todo, aunque lo intenten disimular con todos los medios a su
alcance, es que cada día hay más canarixs más concienciadxs, más
comprometidxs, más involucradxs, con las ideas más claras sobre la terrible
y tremenda situación de nuestra tierra y de nuestras gentes abocadas
indefectiblemente? a la pobreza, a la marginación, a la exclusión, al
ninguneo y a la ignorantación desde hace precisamente esos siglos.
Sí, esos seis siglos seis, que se dice rápido, muy rápido, pero que
maldecimos lenta, muy lentamente. Y es que no podemos mirar para otro lado y
decir que yo no sabía nada, "que si yo lo llego a saber vete tu a imaginar
lo que podría haber hecho..."(¡já!)
Sí, en esos seis siglos, salvo algun@s infragod@s ilustrad@s que al amparo
de las pequeñas migajas que conscientemente los poderes fácticos
españolistas van dejando precisamente para llenar algunos estómagos
agradecidos y así conseguir enfrentarnos --porque, ellos lo saben bien,
mientras nos tengan "peleadas" a unas islas con otras, a unos pueblos con
otros, "por tres perras de mierda", como decía el otro-- saben que no
podremos derrotarlos de una vez y para siempre jamás.
Sí amig@s, en eso y sólo en eso consiste su "aparente fuerza" su muy bien
"disimulada superioridad", su más que "estudiada estratagema" para con
nuestro pueblo.
Seis siglos de opresión, de sometimiento, de ignorantación "...vida...sin
esperanza. Esa ha sido la perenne tragedia de las islas; siempre a merced de
la metrópoli, de intereses foráneos; nunca viviendo para sí....desde que la
madrastra arbitraria pusiera sus sucias y asquerosas pezuñas sobre nuestra
bien tratada tierrita, sobre nuestro más que reconocido "paraíso
terrenal"...." como dejó escrito sobre el año 1950 el sacerdote tinerfeño
Gonzalo Hernández Morales, en el libro donde narra la travesía del velero La
Elvira -repleto con 107 pasajeros, entre ellos 10 mujeres una niña de 4
años-- desde Gran Canaria (de donde partió la madrugada del 16 al 17 de
abril de 1949) hasta el costero pueblo San Juan de Unare en Venezuela
(adonde llegara el 22 de mayo siguiente).
Sí: Gonzalo Hernádez Morales, el sacerdote trasterrado, es de los canarios
que lo tienen claro.También es de los canarios que no necesitan de la
mentira o del palabrerío vacuo para justificar miserablemente cobardías y
traiciones --como les ocurre (muy bien que lo sabemos) a tantos de nuestros
compatriotas diplomados, licenciados o doctorados, que de sus estudios y
titulaciones hacen instrumentos de ignorantación.
Pues así volvió a suceder: apareció de repente, de pronto, como una inmensa
ola arrolladora de luz, así, contundentemente, sin ambages, sin medias
palabras, sin eufemismos y como ha repetido en infinidad de ocasiones el
escritor e intelectual canario Víctor Ramírez, que "mientras exista uno, un
sólo canario alzado, insurgente, libertario, independentista, la Conquista
de Canarias se haya inconclusa". (¡Cuanto les tendrá que ofender a su
dañino orgullo el que siete "cagaditas de mosca" no se hayan rendido aún
después de tremendas y terribles aberraciones que hemos tenido que sufrir
impunemente! ¿Cuánto?).
Sí amigos, porque, así de pronto y de repente, sin esperarlo, sientes la
certeza de que cada día somos más lxs canarixs alzadxs, libertarixs,
independentistas. Sí amigxs. Cada día somos más y recordamos de nuevo
felices, tristemente felices, las palabras de Secundino Delgado Rodríguez
que decían: "Cuanto más dura sea la prueba, más energía y tesón le
mostraremos al enemigo. No importa que sus ataques sean viles, los nuestros
serán dignos de la idea que defendemos".
ARTEVIRGO. LA ALDEA. CANARIAS A MIÉRCOLES 4 OCTUBRE DE 2006