CARDONA TRAE MÁS CEMENTO

 

Tamarant, 06/03/06

El actual Presidente del Patronato de Turismo de Gran Canaria, Juan José Cardona, anuncia dos nuevos proyectos que incrementaran la oferta alojativa en 6000 camas más. Pero se lamenta de que distintas voces se manifiesten en contra, porque según él, “es necesario, si se quieren traer más turistas de calidad”. ¿Esta es la mejor idea que tiene el Cabildo?, si quieres más turistas más camas. Y no se quejen,…no levanten la liebre con tanto quejar, que estas licencias nos reportarán buen dinerito…
   Recuerdo el día de la presentación del libro de Cruz Caballero, Cardona escuchaba a los de la mesa, como si aprendiera. Ahora estoy seguro de que hizo lo políticamente correcto, asistir a ese acto sólo para que no le achacaran una falta política, de hecho D. Lorenzo Olarte estaba al acecho, diciendo sin darse cuenta de su presencia, que era una falta de responsabilidad el que las autoridades no estuvieran allí presentes.
   ¿Pero de que sirvió su presencia?, a excepción de que se llevara gratuitamente un ejemplar del libro “Gran Canaria en el primer lustro turístico del siglo XXI”. ¡No sirvió absolutamente para nada!. No escuchó acaso, que vienen menos visitantes y de peor calidad, porque los tour operadores venden a bajo precio el bono de “todo en el mismo lote” (billete, comida y alojamiento, mañana también el golf), de hecho, en vez de arreglar mejor y adecuar las infraestructuras que ya existen, en lo único que se piensa es en llenar de ladrillo y cemento, el poco paisaje que nos queda.
   Y es que no todo el turista que viene repite, los engañamos con unas fotos hermosísimas de paisajes paradisíacos y cuando llegan estos visitantes se encuentran engañados, con una imagen de realidad dantesca. Hay destinos mucho más baratos y con mayor riqueza paisajística.
   Un ejemplo de por donde voy, es el siguiente: Años atrás me dedicaba casi en exclusiva al negocio del buceo, y llegué a traer a bastantes italianos, que dejaban sus divisas buceando, en los apartamentos, en los restaurantes y tiendas que visitaban:
“Mi amico Pedro, pensábamos que esto estaría pieno de Palmeras y de naturaleza, no son tan afortunadas estas islas, llenas de hoteles y de una cittá sporca e brutta”. “Gracias que el fondo marino es una belleza y que nos has atendido maravillosamente”. “Pero el año que viene volveremos a Egipto, más barato, menos explotado e inmersiones también bellas con aguas más cálidas”. “El mejor ricordo; tus visitas guiadas” (los llevaba al Cenobio, a la Guancha,… a visitar nuestra ancestral cultura y les explicaba nuestra historia. Nunca les pude enseñar la cueva pintada de Gáldar, hasta cuando…). “Caro amico, la zona piú bella es el norte de la issola, que no hagan lo mismo que en el sur, tanto Tesdesco y extranjeros, tantos hoteles…”
   Y efectivamente no volvieron, ‘ninguno’, aunque seguimos escribiéndonos y hablando de tarde en tarde, a través del teléfono.
   Si queremos que repitan y vuelvan de nuevo a visitarnos, ofrezcámosles variedad, no sólo vienen por el sol y la playa, ni tantos van a venir a jugar al golf, como para reventar a nuestras islas con tanto cercado de monocultivo. Vienen buscando un paisaje que cada vez, es más difícil de encontrar y que sólo ven en unas postales cada vez más contaminadas. Pero claro, somos una maldita colonia y los godos e infragodos (que son los peores según Víctor Ramírez) están vendiendo por parcelas a los capitales foráneos, recibiendo a cambio unas migajas, que se embolsan a costa de destruir sin consideración, a la tierra que los vio nacer.
   No señor Cardona, no estamos de acuerdo en que siga aniquilando una tierra que era rica en cultivos, en que siga encenegando con alquitrán, ladrillo y cemento, perjudicando, y haciendo que nuestro propio abastecimiento desaparezca casi por completo, teniendo que pagar la comida foránea más cara, por culpa de la importación.

   Cada vez que un especulador tiene una gran idea destructiva, si tiene dinero, la puede hacer cumplir. Que poco cuesta aburrir al aparcero, al labrador,…hacerlo desaparecer y convertir así, terreno rústico en urbano, para seguir llenando las alforjas con dinero blanqueado pero sucio, destruyendo un poco más, nuestra herida y afligida patria.

FAITA 2006