ALGUNOS ASPECTOS DE LA TEOGONÍA GUANCHE



Guaire Adarguma Anez? Ram n Yghasen







Achuguayo (Dios Luna)



Personificación del Bien, lucha por los sanos principios de la moral.



Reina Achuguayo en los cielos impulsando hacia el bien los destinos del mundo
con la cooperación de diferentes deidades más o menos poderosas, como La Sol,
las estrellas, el mar, el agua dulce, las nubes, el arco iris y el Fuego Sagrado
 hijo de Magek; de la Diosa Tajo. Abona, Abora, Moneyba, aspectos visibles de la
Diosa-Madre Universal Chaxiraxi, y de los penates o paredros  Chayuga*,
Saguañic, Achaman, Acoran, ...


Cuanto al culto rendido a los demás astros sólo se dice que El Dios Luna
?como Padre de los tiempos? era el encargado de regularlos; siendo sus
fases, así como la marcha de la estrella vaquera, motivo de observaciones para
guadameñes y samarines, que además de astrólogos barruntaban los cambios
meteorológicos o sea las cabañuelas con aplicación a la agricultura y al
pastoreo. Arreglado a las revoluciones sinódicas del Dios Luna. Dividían el
año en doce partes, que apellidaban primera luna, segunda luna etc...



Sin embargo que los plenilunios del Dios lo celebraban danzando en los guáiras,
en algunos casos le atribuían cierta influencia maléfica como veremos
oportunamente ( Estas danzas rituales el cristianismo las convirtió en
aquelarres de brujas. Nota de G.A.)



Gualaje, deidad protectora del ganado cabrío.



Canajá, protectora del ganado ovejuno.



Jucancha, protector del perro.



Agentes maléficos: El viento, los remolinos (reunión de saxos desesperados),
volcanes en erupción, terremotos y temblores de tierra.



Guayota-Gabiot Símbolo del Mal, subvierte lo santo, y noble; pero con las
circunstancias de que todos estos dioses tienen nuestras necesidades, comen,
beben y sienten.



?Creían nuestros antepasados guanches en la dualidad de la persona humana
compuesta de dos saxos, que a la muerte uno de ello quedaba en la tierra en
espera del otro que se separaba; pero el punto culminante de esta concepción
consistía en que ambos saxos afectaban la misma forma y el que se marchaba
seguía teniendo iguales sensaciones de hambre y sed e idénticas necesidades,
apetitos y pasiones que en su vida terrestre. De modo que la muerte era un
desdoblamiento temporal en que los elementos gemelares ni rompían sus
relaciones de solidaridad, ni dejaban de comunicarse, pues al principio el saxo
ausente vagaba por los contornos de la necrópolis y más tarde la visitaba para
vigilar la conservación de su otra mitad; por lo que la familia del finado
colocaba alimentos en la puerta del panteón para que comiera en sus viajes.





También concurría a los banquetes funerarios de la familia, gustaba de los
placeres de la mesa, oía las conversaciones y se vengaba de sus enemigos.



Sustentaban que el saxo en su origen era una emanación de la Diosa Magek o Sol
que encarnaba en las criaturas, con diferente destino después de la muerte
según la conducta observada en la vida terrena. Los buenos y valerosos moraban
en el lugar de las Delicias el tiempo que tardara en incorporarse al saxo
momificado, pero los cobardes y perversos iban a parar a las profundidades
Chinechi o del infierno. Pero lo más extraño es que admitían el dogma del
pecado original y la doctrina de que las lustraciones o oblaciones purificaban
a las criaturas, por lo que tenían la institución del bautismo al igual que
los egipcios y otros pueblos de la antigüedad.?

B. Alfonso, t.2. Pags. 266-7



El Viñatigo es uno de los árboles sagrados, sus hojas e se usan como coronas,
tanto por los kankus como por las maguadas, también para adornar los altares y
en las romerías.



(Juan Bethencourt Alfonso, tomo,2.1991)



Nombres guanches del Luna: Yyur

Ayur, Agur.



Los bimbapes de la isla del Hierro, aparte de su veneración por el célebre
Garoe o «Árbol Santo», adoraban dos peñascos en Bentáyca, aún conocidos
por los Santillos: uno el Eraoranhan, representación  del sexo masculino, y el
otro, Moreyba, el representación de las mujeres.



Andrés Bernáldez (El cura de Los Palacios), en su Historia de los Reyes
Católicos. refiere:  «En la Gran Canaria tenían una casa de oración llamada
Toriña, e tenían allí una imagen de palo, tan luenga como media lanza,
entallada, con todos sus niervos, de mujer desnuda con sus miembros de fuera y
delante de ella una cabra de un madero entallada, con su figura de hembra que
quería concebir, y tras de ella un cabrón entallado de otro madero, puesto
como que quería sobir a engendrar sobre la cabra[1].



Allí derramaban leche y manteca parece que en ofrenda o diezmo o primicias e
olía aquello allí mal a leche o manteca».



El historiador Dn. Gregorio Chil envió a la Exposición de Paris un idolillo
también encontrado en dicha isla de Gran Canaria, «representando un cuerpo
que descansa sobre las alas, teniendo otras dos por brazos, y cabeza
humana»[2] a otro idolillo, que remitió a la indicada Exposición Mr.
Verneau. jEs decir, en el Archipiélago no han faltado los ejemplares de
ídolos, sólo que asusta la palabra!



14 Las cuevas santuarios de la isla dedicadas a estas divinidades tutelares y a
las diosas eran numerosas, varias de las cuales por sus actuales nombres nos
recuerdan la aplicación que le dieron los guanches: la Cueva Santa próxima a
la Hoya del Drago entre el mar y la cumbre de San Andrés, y la Cueva Santa del
Valle Vega, en la parte alta del Valle de Tahodio, ambas en Sta. Cruz; la Cueva
del Santo, en Valle de Guerra; la Cueva Santa junto al barranco de Sieteojos en
El Realejo; la Iglesia de los guanches, en Chuagrí, encima del poblado de La
Guancha; la Cueva de Los Santos en Bujamé (Vid. obrita de Díaz Dorta) y el
Oratorio del Rey, en Masca, ambas en Buenavista; la Cueva Santa en Barqueto
cumbre de Chirche entre Guía y Valle Santiago; la Cueva de La Virgen, una en
barranco de Tejina, otra en el de Tedera y una tercera en el barranco del
Infierno, todas en Adeje; La Cueva de la Iglesia, en el Roque de lama, en el
Valle de San Lorenzo de Arona; la Iglesia de los guanches en el Picacho y



Cueva de La Virgen en el barranco de este nombre, hacia las cumbres de Arico; la
«Cueva de La Virgen», una en Pinogordo y otra en Arapo, ambas en Fasnia; la
Cueva de la Iglesia, en el, cumbre de Güímar; la Iglesia de los guanches o
Cueva del templo, en Ajeja de Igueste, al pie de montaña de Arguama (que
según tradición. enlucían con ceniza y agua y los ídolos o santitos eran de
barro), y la Cueva Santa, más tarde de San Blas, ambas en Candelaria.



Asimismo es legendario que sirvieron de templo: La Cueva del Pajonal, en el
barranco de Chajarche de Candelaria, en donde también se dice eran de piedra
los santitos con un gran medio corral de atrio; la «Cueva del Tiro del
Guanche», la Cueva de Sámara, en la Santidad, en los más elevado de la
Cumbre; así como la Cueva de Chinguaro. También hemos oído que el Barranco
de los Santos, en Sta. Cruz, le vino el apelativo no de un apellido como creen
algunos sin fundamento, sino de una cueva que encerraba dos de estos
santitos.[3]



Eraoranhan, ¿Deidad masculina?



Eraoranhan= Era- ora- n -ahan. Ero, uno de los nombres primitivo de la isla del
Hierro.



Juno- Jano= Era, nombres de la Diosa Tanit en el panteón romano.



Juniona Mayor-Juniona Menor, nombre dado por los historiadores latinos a dos de
las Islas Canarias. (¿Hierro y Gomera?)



Mahan, antiguo nombre de la isla de Fuerteventura, también nombre de un gigante
en Tenerife.



Moreyba (Moneyba, según otros autores) Moneyba, Mo-n- eyba (la vocal -o- no
existía en el vocabulario guanche, por ello, la vocal ?o- debe sustituirse
por ?u- o ?e-



Abora ¿Awuara? Nombre dado a la Diosa en la isla de La Palma. (Benahuare)
Awaritas, gentilicio aplicado a los palmeros.



MEDIDAS DE FUEGO

?La concepción de un Fuego trascendente y universal, del que nuestros fuegos
son solo pálidos reflejos, sobrevive en las palabras "empíreo" y "éter";
esta última palabra deriva de, "encender" (sánscrito indh) e,
incidentalmente, no carece de interés que "el tigrincandescente" de Blake
recuerda el de los griegos, que se referían así al caballo, al león y al
águila; el ôg Veda (II.34.5) habla de "vacas flamígeras (indhanvan)". Para
Esquilo, (Fr. 65A; cf. Virgilio, Gergicas II.325); en el Antiguo Testamento
(Deuteronomio 4:24) y para San Pablo (Hebreos 12:29), Noster Deus ignis
consumens est; y la epifanía del Espíritu es como "lenguas de fuego" (Hechos
2:3, 4). Agni (ignis, Fuego) es uno de los principales y quizás el primero de
los nombres de la Deidad en el ôg Veda. Indra es "metafísicamente Indha", un
"Encendedor", pues "enciende" (inddha) los Soplos o Spiraciones (prÎöÎú,
êatapatha BrÎhmaöa VI.1.1.2). El Cisne solar (haµsa), "viendo al cual uno
ve el Todo", es un "Fuego deslumbrante" (tejas-endham, Maitri Upaniáad VI.35),
y de él se habla como "flamígero" (lelÎyati, B¬hadÎraöyaka Upaniáad
IV.3.7), igual que las lenguas de Agni (lalÎyamÎnÎú en Muöaka Upaniáad
I.2.4). El Buddha, que puede considerarse como un tipo humanizado de Agni o
Indrígn«7, es "un maestro consumado del elemento de fuego"
(tejo-dhÎtum-kusalo,Vinaya-PiÊaka I.25) que puede asumir a voluntad, y es
representado iconográficamente no solo como un Árbol sino también como un
Pilar de Fuego. El Maestro Eckhart puede hablar también del "cielo inmutable,
llamado fuego o el empíreo" y decir que el néctar (die zÙezekeit =
ambrosía, am¬ta, "miel", "agua de la vida") está negado a todos aquellos que
no alcanzan "esa ígnea inteligencia celestial".

Consideremos ahora la doctrina india de las "Medidas del Fuego". Uso mayúsculas
aquí y en los muchos contextos donde es la Deidad, y no al fenómeno natural en
el cual Él se manifiesta, a quien se hace referencia. Debemos explicar primero
que, si bien el sánscrito agni es literalmente ignis, "fuego", la palabra
tejas, que tendremos que citar repetidamente, es, hablando estrictamente, no
tanto el fuego mismo como una cualidad esencial, o la cualidad más esencial
del "fuego", ya sea como deidad o ya sea como fenómeno natural. Tejas ( tij,
ser agudo, cf., di-stinguo, in-stig-o, hender, clavar, coser), está, tan cerca
como es posible, de lo que Jacob Boehme llama la "agudeza de la llamarada del
fuego" (Three Principles XIV.69).

En ôg Veda Sa×hitÎ VI.3.5, se dice de Agni que afila sus tejas como una punta
dehierro. El adjetivo correspondiente tigma comúnmente califica a ¤ocis,
"llama", y Agnimismo es tigma-¤ocis, "de llama aguda". Sin embargo, la palabra
tejas se traduce usual y acertadamente por "fuego o "energía ígnea", donde la
cualidad esencial corresponde a la esencia y el acto característico al agente;
de la misma manera que la Ráfaga (víyu) del Espíritu (Îtman) no es nada sino
el Espíritu mismo en los términos de su actividad característica. Al mismo
tiempo debe comprenderse que ni agni ni tejas implican un calor que haya de
distinguirse de una luz; tejas, por ejemplo, no es meramente una "agudeza" sino
también una "brillantez" como de relámpago, de aquí la correlación "Fuego y
lo que puede ser iluminado" (teja¤ ca vidyotayitavyaµ ca, Pra¤na Upaniáad
IV.8). En el Fr. 77 Heráclito mismo substituyepor el del Fr. 20, permaneciendo
los verbos sin cambiar. Puesto que hemos hecho de él nuestro punto de partida,
y puesto que sería engorroso repetir la "agudeza de la llamarada del fuego" de
Boehme, nos adheriremos a la traducción acostumbrada de tejas por "fuego" o
"Fuego".

Ahora, "Del Fuego (tejas) que está oculto dentro del Cielo, es solo una
pequeña medida (aµ¤a-mÎtram) lo que (luce) en medio del Sol, en el ojo y en
el fuego. Ese (Fuego) es Brahma, Inmortal. Es solo una pequeña medida
(aµ¤a-mÎtram) de ese Fuego lo que es la ambrosía (am¬tam) en medio del
Sol, cuyos brotes pujantes (ÎpayaökurÎú) son Soma y los Soplos"
(prÎöÎú, Maitri Upaniáad VI.35). Y así, ciertamente, "como las chispas se
dispersan en todas las direcciones desde un fuego resplandeciente, así desde
este Espíritu Presciente (prajÐÎtman, el Sí mismo solar y último) los
Soplos y otras substancias se dispersan a sus estaciones" (B¬hadÎraöyaka
Upaniáad II.1.3, Kauáitak« Upaniáad III.3, IV.20, Muö¦aka Upaniáad
II.1.1, Maitri Upaniáad VI.26, 31, con pequeñas variantes), y es desde este
punto de vista como Brahma se compara a una "rueda ígnea centelleante" (Maitri
Upaniáad VI.24). "Estos poderes funcionales (indriyÎöi = prÎöÎú) son del
Espíritu (ÎtmakÎni ), es el Espíritu (Îtman) el que procede (en ellos) y
el que los controla" (Maitri Upaniáad VI.31); ellos son los rayos o riendas
(ra¤mayaú) solares por los que el Único Veedor y Pensador ve, oye, piensa y
come dentro de nosotros (Maitri Upaniáad II.6, VI.31, B¬hadÎraöyaka
Upaniáad III.7.23, Jaimin«ya Upaniáad BrÎhmaöa I.29, 30, etc.), siendo
él, por consiguiente, el "Único Transmigrante" (SaµsÎrin) (Brahma Sètra
BhÎáya I.1.5). Así estos poderes activos del habla, visión, pensamiento,
etc. "son solamente los nombres de Sus actos", los nombres de las fuerzas que
Él extiende y después absorbe (B¬hadÎraöyaka Upaniáad I.4.7, I.5.21,
I.6.3, etc.). En su operación en nosotros mismos todos estos Soplos o Vidas
actúan juntos, de modo que nosotros somos capaces de concebir, ver, oír y
pensar uno y el mismo objeto simultáneamente (Kauáitak« Upaniáad III.2; cf.
I Corintios 12:14 sigs.).?(Ananda Coomawama)

Tajao, nombre de lugar en la costa sur de la isla de Tenerife y nombre de un
aspecto de la Diosa Chaxiraxi, sicretizado do Virgen de Tajao.

Tejita, diminutivo de Teja, Playa, y montaña de picón rojo en El Médano, isla
de Tenerife.

Tijoco Alto, Tijoco Bajo, lugar en el Meceyato de Adeje.

Tajuya, Tigalate, lugares en la isla de La Palma.

Timanfaya, ti-ma-n-faya=tierra de fuego (de) faya?  o  fuego madre de faya?= la
montaña de fuego de la madre? O tierra de fuego?. Ama, quiere decir
?madre? y  también ?tierra? en su aspecto como ?madre tierra?. Ti
(a) manfaya.



*Sustituido por San Antonio Abad.



Chinet, Tanit n 5º akano.



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[1] Creemos que aquella estatua representa a Gualaje, deidad protectora del
ganado cabrío. (Notas de G.A.)



[2] Es más que probable que esa estatuilla corresponde a la Diosa Tanit ya
romanizada, tal como está representada en la tapa de un sarcófago exhibo en
el Museo de El Bardo en Túnez. Por otra parte, el viajero inglés B. Ellis,
recoge en su tiempo que la imagen de la virgen del Pino tenía cuatro brazos,
con lo que tenemos que la primitiva imagen venerada en Teror era la de Tanit.

[3] Actualmente está convertida en una ermita católica dedicada a la virgen de
Candelaria.